Destinos
San Sebastián: Un placer para los sentidos en el norte de España
Esta ciudad vasca destaca por la belleza de sus playas y monumentos, la amabilidad de su gente y su excelencia culinaria
El Palacio de Miramar y sus jardines
/ Alberto Martín de VidalesEn muchas ocasiones la categorización de destinos turísticos resulta injusta por el carácter subjetivo de quien cataloga, por lo que calificativos como "la ciudad más bella" o "el destino preferido" suelen generar controversia. No es el caso de San Sebastián, una ciudad respecto a la cual hay bastante consenso: es una ciudad preciosa, ordenada, limpia y generosa en imágenes para recordar. Además, sus habitantes, acostumbrados a la alta afluencia de turistas durante todo el año, se muestran amables y pacientes con los visitantes, que muchas veces necesitan orientación para no perderse nada de lo que merece la pena ver en esa ciudad vasca.
Probablemente los más famoso de la ciudad son sus tres playas, catalogadas entre las playas urbanas más bonitas de Europa. La más conocida por su belleza y su carácter céntrico es la de la Concha, con una arena fina y dorada que la convierten en idear para pasear descalzo. Esta playa se hizo famosa por las visitas de la reina Isabel II después de que sus médicos le aconsejaran baños de mar para sus problemas en la piel. Sigueron poco después su ejemplo la corte real y los nobles, por lo que pasar los veranos en San Sebastián se convirtió en sinónimo de vacaciones elegantes y distinguidas para personas con alto poder adquisitivo. Un estereotipo por fortuna ya superado, ya que San Sebastián ofrece gran variedad de oportunidades para todos los bolsillos. Al ser muy ancha, en esta playa se puede ver frecuentemente obras de arte "pintadas" en la arena de muy corta vida, ya que cuando sube la marea el agua las borra, quedando solamente en la retina de los turistas y en las fotos que ellos toman.
También es muy conocida la playa de Ondarreta, abrigada por el monte Igueldo, ya que acoge la famosa escultura (o mejor dicho, conjunto de ellas) llamada El Peine del Viento, del famoso escultor Eduardo Chillida. Es la playa más occidental de la ciudad y la menos concurrida, por lo que es ideal para las familias. Además, son particularmente bellos los jardines que se extienden detrás del paseo, que componen un bello conjunto. El Peine del Viento es uno de los elementos más fotografiados de la capital guipuzcoana y reúne tres esculturas de acero de más de nueve toneladas cada una que, ancladas en las rocas, parece que dialogan con el mar y el viento, componiendo imágenes espectaculares.
Lo más famoso de San Sebastián son sus tres icónicas playas: Ondarreta, La Concha y La Zurriola
La tercera playa de San Sebastián pero no menos importante es la de La Zurriola, situada en el extremo más oriental de la ciudad. Es la playa de los jóvenes, ya que en ella se pueden ver muchos surfistas y competiciones deportivas en la arena como voley-playa o fútbol-playa. Además, está situada junto al Palacio de Congresos y Auditorio Kursaal, un símbolo de la arquitectura moderna ideado por Rafael Moneo, que acoge todo tipo de acontecimientos, desde conciertos hasta congresos de muy diferente calado.
Muy cerca de esta playa se encuentro el casco antiguo de la ciudad, que acoge lugares tan recomendables para visitar como la plaza de la Constitución, en la que se celebra la tradicional tamborrada, la Iglesia de San Vicente, el mercado de la Bretxa o el Hotel María Cristina, en el que se han alojado numerosas estrellas de Hollywood durante el festival de cine de San Sebastián. Resulta imprescindible perderse por las calles del casco viejo para comer los deliciosos "pinchos" y beber el delicioso txacolí, un vino joven, seco y ligero muy recomendable. Además, en el casco antiguo también se encuentran zonas comerciales en la que comprar todo tipo de cosas.
Otro de los monumentos que hay que visitar en esta ciudad es el hermoso Palacio Miramar y sus cuidadísimos jardines, una auténtica delicia para la vista. Situado entre las playas de la Concha y Ondarreta, fue construido en 1893 a petición de la reina María Cristina de Austria, que veraneaba en San Sebastián. De estilo inglés, durante años fue residencia de verano de la realeza española, así como también fue el colegio donde estudió el rey emérito Juan Carlos de Borbón. El Ayuntamiento de la ciudad lo compró en el año 1973 y actualmente es sede de los Cursos Universitarios de Verano de la Universidad del País Vasco.
Por otra parte, una parada obligatoria para los turistas aficionados a la fotografía es el Monte Igueldo, en el que se encuentra, dentro de su parque de atracciones, El Torreón, el punto más alto de la ciudad desde el cual las fotografías de San Sebastián resultan especialmente hermosas. Resulta muy recomendable subir al monte en el teleférico, que ofrece hermosas vistas, y el parque de atracciones al que se llega hará las delicias de los más pequeños de la familia, especialmente la Montaña Suiza y el Río Misterioso.
Además, San Sebastián está rodeada de ciudades que le hacen una sana competencia en cuanto a belleza, pero quizás la más destacada es Hondarribia. Una ciudad costera que destaca por su casco histórico medieval, el colorido barrio de La Marina (sus balcones de colores resultan entrañables) y su playa. Por otra parte, esta ciudad tiene la peculiaridad que enfrente, a muy poca distancia de separación por parte de la desembocadura del río Bidasoa, se encuentra la ciudad francesa de Hendaya.
Comentario aparte merece la gastronomía de la zona, en la que el pescado es maravilloso. Los amantes de la carne no pueden marcharse sin probar el famoso chuletón, que requiere buen apetito por su contundencia, y los pinchos, variados y cada vez más artísticos, son una experiencia culinaria especial que prácticamente justifica por ella sola la visita a una ciudad que es un auténtico placer para los sentidos.
Artículos Relacionados
Destinos
Omoa: Playas, cultura y tradición en el norte de San Pedro Sula
Por Alberto Martín de Vidales
Destinos
Banyoles y Porqueres: El lago que revela la historia profunda de Cataluña
Por Ana Guerra.
Destinos
Auroras boreales en Finlandia: el destino donde el cielo se convierte en espectáculo
Por Katherine Okkonen