Cultura Viva

Marching Band Girona: Una familia musical ejemplar

Esta banda de marcha ha experimentado un espectacular crecimiento desde su fundación, hace solo un año, y tiene programadas numerosas actuaciones en los próximos meses

Alberto Martín de Vidales
18 Sep 2026
5 min de lectura
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Marching Band Girona: Una familia musical ejemplar

La Marching Band Girona, durante una actuación.

/ Marching Band Girona

En un momento en el que algunos partidos políticos apuestan por criticar y estigmatizar a los inmigrantes, surgen rayos de esperanza que demuestran que la comunidad migrante tiene mucho que aportar. Este es el caso de la Marching Band Girona, una banda de marcha de reciente creación que apuesta por la formación musical y en valores de jóvenes de entre 9 y 25 años que, más que una banda, se han convertido en una familia. Indira Lucía Cruz, fundadora, Bresly Ramos, fundadora, Margot Mendoza, fundadora, Mauricio Vallejo, fundador, y Arnold Leónidas Espinoza, instructor de percusión, se han reunido con la Revista Mundo Real para hablar de su primer año de vida y de sus proyectos de futuro.

Cruz asegura que la banda se fundó un 17 de agosto de 2025 con el objetivo de "formar a los jóvenes enseñándoles música para que tuvieran algo que hacer y no anduvieran en los parques", como una alternativa a las actividades extraescolares de las escuelas, pero en este caso gratuita, ya que los jóvenes no pagan nada por el hecho de estar en la banda, simplemente se tienen que costear el uniforme o los gastos relacionados con los viajes para actuar. En todo caso, Cruz, especifica que "si hay familias que no pueden afrontar los gastos les ayudamos a pagar todo".

En este sentido, Espinoza explica que inicialmente se pensó en los jóvenes de Honduras, ya que las bandas de guerra y las bandas de marcha son muy populares en este país, pero "al ver que los jóvenes hondureños tenían amigos de otros países, lo ampliamos", y añade que "el 80% de los miembros son hondureños, pero también nos acompañan colombianos, dominicanos, nicaragüenses, venezolanos y españoles", hasta superar los cuarenta integrantes.

Por lo que respecta al tipo de piezas que interpretan en sus actuaciones, Espinoza especifica que, pese a actuar como una banda de marcha, "nos adaptamos a los eventos a los que nos invitan si nos lo dicen con tiempo suficiente, y podemos interpretar cumbia, merengue, bachata, salsa y punta como ritmos latinos, de la misma manera que podemos atrevernos con el rock o la música regional".

La Marching Band Girona está compuesta por hondureños, colombianos, dominicanos, nicaragüenses, venezolanos y españoles

En cuento a los miembros de la formación, sus fundadores aseguran que la mayoría de ellos no tenían conocimientos musicales antes de incorporarse, lo que engrandece aún más el mérito de la banda si se tiene en cuenta su trayectoria en solo un año, aunque Espinoza añade que "algunos habían participado en bandas escolares en Honduras o en bandas de guerra en España, aunque hay que recordar que nosotros somos diferentes, porque somos una marching band, lo que supone un giro de 180 grados".

Llegados a este punto, es inevitable preguntarles por las diferencias entre una banda de guerra y una banda de marcha, a lo que Espinoza responde que "la banda de guerra normalmente solo usa percusión, mientras que en la marching band hay instrumentos de viento y la música se interpreta a mayor velocidad", especificando que "una banda de guerra puede ir a 90 o 110 beats por minuto, mientras que nosotros vamos a 160 o 180, lo que traducido a un desfile quiere decir que se marcha más rápido y aumenta la dificultad". En este sentido, Cruz añade que "para formar parte de nuestra banda tienes que tenerle amor a lo que hacemos, porque ensayamos tres y hasta cuatro días a la semana y viajamos..., tiene que gustarte". En el caso de la Marching Band Girona, ellos no ensayan según los eventos programados, sino que lo hacen durante todo el año, independientemente de las actuaciones.

Al formar parte de esta banda de marcha, sus integrantes tienen acceso a muy diferentes instrumentos como los clarinetes, los saxofones, las trompetas, los trombones, los xilófonos, las liras, los multitenores, las cajas de golpe seco, los redoblantes, los platos, los güiros y los bombos de marcha, aunque los fundadores de la banda destacan que tienen pensado incorporar nuevos instrumentos próximamente. Sin duda, es un gran camino recorrido en solo un año, ya que confiesan que "empezamos solo con un redoblante para 12 miembros que se iban turnando y no teníamos donde ensayar, pero igualmente así éramos felices". En cuanto a los ensayos, explican que inicialmente ensayaban en los parques, pero tuvieron que trasladarse a la Factoría Cultural Coma Cros y al Ateneu Eugenienc, donde siguen actualmente, porque los vecinos acabaron protestando.

La banda, durante un ensayo / Marching Band Girona

Cruz destaca que otra de las ventajas de formar parte de una banda de marcha es que "un año puedes empezar con los instrumentos de percusión, pero al siguiente lo puedes intentar con los de viento,la clave es estudiar música para poder tocar todo tipo de instrumento y seguir aprendiendo, porque al que toca el clarinete le acaba resultando fácil tocar el saxofón, mientras que en las bandas de guerra todo es más unforme". Algo que completa Espinoza señalando que "cuando empezamos nuestra visión era que todos los integrantes tenían que saber tocar todos los instrumentos, pero después nos dimos cuenta que algunos miembros tienen más facilidad para determinados instrumentos y no somos tan estrictos".

Los fundadores de la banda reivindican el carácter transformador que ha tenido la misma en el carácter de algunos niños. Así lo explica Cruz, asegurando que "algunos padres se maravillan de los milagros que hace la música con sus hijos, que llagaron a la banda cohibidos, sin comunicarse con nadie, y han acabado haciendo amigos y constituyendo una familia". De esta manera, Mendoza explica que "cada componente de la directiva ha acabado desempeñando un papel, una es la confidente de todos, otro es el amigo de todos, otro es el más estricto, pero lo que está claro es que todos se pueden refugiar en nosotros". Y como explica Ramos, "no solamente hacemos música, también hay actividades deportivas, vemos películas, dibujamos, se realizan todo tipo de actividades con los jóvenes".

En cuanto al apoyo de las autoridades, los miembros de la directiva de la banda aseguran que han sentido mayor apoyo de las autoridades locales que de las hondureñas, ya que han visitado en dos ocasiones al Viceconsulado del país centroamericano en Girona y no han obtenido ninguna respuesta, algo que lamentan. Cabe señalar que la banda ha participado en diversos desfiles invitada por autoridades y asociaciones de vecinos, algo que ha resultado decisivo para darse a conocer y ganar experiencia.

En solo un año la banda ha actuado en Salt, en Sarrià de Ter, en Sils, en Valencia y tuvo una destacada participación en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, concretamente en el espectáculo del descanso de un partido de la NFL acompañando a Daddy Yankee y Bizarrap. En cuanto a las próximos actuaciones, el 4 de octubre estarán en la Semana de la Hondureñidad en Girona, el 11 de octubre volveran a actuar en Girona, el 17 de octubre impartirán un taller en Girona, el 25 y el 31 de octubre estarán en Barcelona y el 5 de enero participaran en una cabalgata de los Reyes en Maçanet de la Selva. En todo caso, en su voluntad de continuar creciendo, la banda se ha constituido como asociación y entre el 31 de octubre y el 10 de enero hará audiciones para incorporar nuevos miembros, unas grandes expectativas que, sin duda, les auguran una larga vida.

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