Gastronomía

Pastel de pescado: el sabor del Cantábrico en una receta para disfrutar y compartir

Se trata de un plato cremoso y delicado que combina merluza, gambas em una preparación tradicional y un entrante perfecto para quienes disfrutan de la buena cocina y de los sabores del mar

Ana Guerra
5 Nov 2026
5 min de lectura
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Pastel de pescado: el sabor del Cantábrico en una receta para disfrutar y compartir

Emplatado del pastel de pescado

/ Ana Guerra

Hay platos que nunca pasan de moda y que siempre encuentran un lugar en la mesa. El pastel de pescado es uno de ellos. Su textura suave, su sabor delicado y la facilidad con la que puede prepararse con antelación lo convierten en una opción ideal tanto para una comida familiar como para una ocasión especial. Esta receta tiene su inspiración en la tradición gastronómica del norte de España, donde el pescado y el marisco forman parte de la cocina de toda la vida. Tomando como referencia el conocido pastel de cabracho, en Mundo Real presentamos nuestra propia versión, elaborada con merluza y gambas. El resultado es un pastel cremoso, sabroso y equilibrado, en el que cada ingrediente aporta su particular toque sin ocultar el sabor del pescado.

Ingredientes

Para 6-8 personas: 500 g de merluza fresca, limpia y sin espinas, 150 g de gambas o langostinos pelados, 4 huevos tamaño L, 180 ml de nata líquida para cocinar, 150 g de tomate frito casero, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, medio puerro, media zanahoria, 1 hoja de laurel, una pizca de nuez moscada, pimienta negra recién molida, sal al gusto, mantequilla y pan rallado fino para preparar el molde. Para acompañar: salsa rosa casera, tostaditas de pan crujiente, cebollino fresco y algunas gambas cocidas para decorar, si se desea.

Cómo preparar el pastel de pescado paso a paso

Primero hay que cocer el pescado con un toque de aroma, Empezamos poniendo agua en una cazuela junto con el puerro, la zanahoria y la hoja de laurel. Cuando el agua comience a hervir suavemente, añadimos la merluza y dejamos que se cocine sin prolongar demasiado la cocción e Incorporamos las gambas durante los últimos minutos. Una vez listo, retiramos el pescado y lo dejamos escurrir y enfriar ligeramente. Es importante comprobar que no quede ninguna espina antes de desmenuzarlo. Reservamos también las gambas para utilizarlas más adelante.

Posteriormente hay que preparar la base cremosa. En un recipiente amplio batimos los huevos y añadimos la nata, el tomate frito y el aceite de oliva. Incorporamos una pizca de nuez moscada, pimienta negra y sal. Mezclamos bien hasta conseguir una preparación uniforme, ya que esta base será la responsable de darle al pastel esa textura suave y agradable que buscamos. Más tarde hay que incorporar el pescado desmenuzado y las gambas picadas a la mezcla anterior. Trituramos durante unos segundos, lo justo para integrar los ingredientes y conseguir una textura fina, pero con suficiente consistencia. No es necesario convertirlo en una crema completamente líquida; la idea es que el pastel conserve cuerpo y que, una vez frío, pueda cortarse fácilmente en rodajas.

Preparación de el pastel de pescado / Ana Guerra

Para preparar el molde hay que untar un molde rectangular con mantequilla y espolvorear un poco de pan rallado por toda la superficie. Vertemos la preparación y alisamos la parte superior con una espátula o una cuchara. Este pequeño paso ayudará a que el pastel no se pegue y pueda desmoldarse con facilidad. Posteriormente hay que precalentar el horno a 170 °C. Colocamos el molde dentro de una fuente más grande con agua caliente, procurando que el agua alcance aproximadamente la mitad de su altura. Dejamos hornear entre 50 y 60 minutos. Para comprobar si está listo, introducimos un palillo en el centro: debe salir limpio y la preparación tiene que estar cuajada, pero sin perder su jugosidad.

Si observamos que la superficie se dora demasiado durante la cocción, podemos cubrir el molde con un poco de papel de aluminio. Cuando termine la cocción, retiramos el molde del horno y dejamos que el pastel se enfríe antes de desmoldarlo. Después lo guardamos en el frigorífico durante varias horas para que termine de adquirir consistencia. A la hora de servirlo, lo cortamos en rodajas y lo acompañamos con salsa rosa, tostadas de pan crujiente y un poco de cebollino fresco. Si queremos darle una presentación más especial, podemos añadir algunas gambas cocidas por encima.

Aunque la preparación es sencilla, hay algunos detalles que marcan la diferencia. El primero es la calidad de la merluza. Utilizar pescado fresco y bien limpio permite conseguir un sabor más agradable y una textura delicada. También conviene prestar atención al tiempo de cocción. El baño maría es especialmente adecuado para esta receta porque permite que el calor llegue de manera gradual, evitando que el pastel quede demasiado seco.

Otro aspecto importante es respetar el tiempo de reposo en frío. Puede parecer un detalle menor, pero es precisamente lo que ayuda a que mantenga su forma y permita conseguir unas rodajas limpias y bien presentadas. El pastel de pescado es una de esas recetas que permiten quedar bien sin pasar todo el día en la cocina. Se puede preparar con antelación, conservar en frío y servir cuando llega el momento de compartir la mesa. Es una buena alternativa para celebraciones, reuniones familiares o comidas especiales en las que buscamos un entrante diferente, pero sin alejarnos de los sabores tradicionales.

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