Historias que Inspiran

Cristian Urbina: "Entiendo la política como el arte de acompañar a las personas en sus luchas y generar soluciones a sus problemáticas"

Este funcionario público apuesta por "una sociedad que de oportunidades a todos para que puedan enfrentarse a la vida en mejores condiciones"

Alberto Martín de Vidales
15 May 2026
9 min de lectura
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Cristian Urbina: "Entiendo la política como el arte de acompañar a las personas en sus luchas y generar soluciones a sus problemáticas"

Cristian Urbina, frente al Registro Nacional de las Personas en Santa Rita.

/ Facebook

Cristian Urbina es un ejemplo de político dedicado al bienestar de sus conciudadanos en un momento en el cual el trabajo de los representantes públicos en Honduras está bastante desprestigiado después de unas elecciones turbulentas. En esta entrevista repasamos su trayectoria, sus proyectos actuales y las cosas que le quedan por hacer.

Usted ha sido regidor en Santa Rita. ¿Cómo es la política municipal? He tenido la oportunidad de servir en este municipio un par de años en este cargo. Nuestro país se caracteriza en gran medida por una política bastante agresiva, una política en la que muchas veces no se destacan las cualidades de líder, sino más bien las dificultades y las debilidades del adversario. Yo he tratado de subir un poco el listón y pedirle a nuestra sociedad que sea demandante, que no se conforme con la ley del menor esfuerzo por parte de los políticos, ya que los temas sociales tienen soluciones políticas. En ese sentido, entiendo la política como el arte de acompañar a las personas en sus luchas, escucharlas y generar soluciones a sus problemáticas y sus dificultades que poco a poco vamos llevando a la práctica.

Hablemos de su municipio. ¿Qué destacaría de Santa Rita? Mi amada Sata Rita tiene grandes coses que podemos destacar. En primer lugar, es una zona eminentemente rural con un poco de urbanización y con un gran potencial en materia turística y en el desarrollo de pequeñas empresas o industria artesanal, y además tenemos una gran cantidad de vacas lecheras, sembradillos de maíz, frijoles y hortalizas. Santa Rita también es famosa por una gran fuente de aguas termales que hay en el centro del municipio. La ubicación geográfica de Santa Rita es privilegiada, ya que está cerca de las grandes ciudades pero sigue teniendo ese aroma a pueblo que muchas veces es tan ventajoso, y además está en las riberas del gran río Humuya, que le da frescura y le da un ingrediente extra para que personas de diferentes lugares puedan venir a visitar el municipio, que es maravilloso y que se merece un mejor presente y que los políticos podamos ser más responsables.

Ha impulsado una gran cantidad de proyectos. ¿De cuál se siente más orgulloso? El proyecto que me hace sentir más orgulloso es el de la construcción del centro educativo Gabino Vázquez Argueta, la obra de infraestructura escolar más grande que se ha hecho en el municipio y posiblemente en el Departamento. Esta institución, con más de 50 años de funcionamiento, contaba con edificios arcaicos y edificados de una forma poco profesional. Fuimos a Tegucigalpa con padres de familia y maestros para contarles la problemática que teníamos con este centro y nos dijeron que había posibilidades de que fuéramos incluidos en unos fondos procedentes del Banco Centroamericano de Integración Económica. Nosotros tomamos esa promesa como una realidad, estuvimos varias semanas llamando y buscamos soluciones, y lo hicimos una y otra vez. En ocasiones había desánimo porque pensábamos que no lo íbamos a lograr, ya que lo habíamos intentado muchas veces, pero siempre intentábamos estar animados pensando que con perseverancia, organización y compromiso lo podíamos lograr. Fuimos todas las semanas a Tegucigalpa con nuestros propios recursos hasta que se nos concedió un proyecto de prácticamente 30 millones de lempiras para la construcción de un colegio que va a ser una herencia para toda nuestra gente. Cada vez que veo esa obra me hace sentir muy orgulloso.

Los temas sociales tienen soluciones políticas

¿Cuál fue el primer proyecto que emprendió? ¿Lo recuerda con cariño? El primer proyecto que llevé a cabo fue reparar un tramo de carretera de unos 200 o 300 metros que estaban totalmente dañados y donde muchas personas tenían accidentes. No quise hacer un trabajo superficial, quise que fuera un trabajo más profundo para dejar el tramo totalmente reparado. Organizamos a la comunidad y nos fuimos pagando nuestros propios pasajes a tocar puertas a Tegucigalpa, expusimos nuestra intención de solucionar un problema recurrente y la gente quedó muy agradecida y recuerda ese proyecto con mucho cariño. Sin embargo, nuestro proyecto insigne es la reconstrucción total de nuestro colegio Gabino Vázquez Argueta, que empezó hace unos meses y confiamos que se terminará este año gracias a nuestra perseverancia y superando el escepticismo inicial de mucha gente.

La política tiene sinsabores. ¿Ha tenido malos momentos en ese mundo? Creo que uno solo puede aprender a disfrutar del éxito cuando ha pasado por muchas dificultades. Hay que recordar ese famosa cita de "No temas fracasar, porque el que nunca ha fracasado es aquel que nunca ha logrado algo significativo en su vida". Creo que en esta vida nada nace grande, todo se va construyendo y siempre hay tropiezos y dificultades. Muchas veces hay personas que quieren llegar al poder no con el objetivo de servir, porque cuando más poder tienen más tienen que servirles otras personas. Mi concepto de liderazgo va más en la línea de cuanto más alto nos lleva la vida es a más personas a las que debemos servir. Hicimos un gran trabajo y pensábamos que pasaríamos a una segunda fase de la política, las elecciones generales, pero nos quedamos a solamente 17 votos de lograrlo. Hubo lágrimas y mucho dolor, pero nos queda la satisfacción de haber hecho una política de mucha altura y con muchas propuestas. Aquí en Latinoamérica nuestra democracia es débil debido a regalías que compran voluntades y votos, pero nosotros no lo hicimos, por lo que podemos caminar con la cabeza levantada sabiendo que estamos construyendo una victoria que tarde o temprano llegará y que la disfrutaremos porque será fruto del trabajo de todos nosotros. Queremos un proyecto comunal por la vía del servicio, no por las vías convencionales.

¿Cómo es su trabajo en una institución tan importante como el Registro Nacional de las Personas? El Registro Nacional de las personas es una institución noble, un órgano colegiado donde están representadas las diferentes fuerzas políticas con el objetivo de que nadie se quede fuera. Considero que este espacio de servicio es un lugar en el cual la gente se siente atendida y orientada. Me tomo el cargo con la mayor altura y responsabilidad, sabiendo que la mejor manera de servir es dentro del marco de la ley. Atendemos a las personas, les ayudamos en las problemáticas que puedan surgir en los diferentes cambios en su vida civil y la gente está agradecida.

Cristian Urbina, junto a maquinaria para desarrollar un proyecto / Revista Mundo Real

La política en Honduras es convulsa. ¿Sigue creyendo en ella como vía para solucionar los problemas del país? La política, al igual que la democracia a lo largo de la historia, y sobretodo en estos últimas décadas, ha demostrado que es imperfecta, pero sigue siendo el único camino para solucionar las dificultades de las grandes mayorías. Si existiera otro espacio en el cual nosotros pudiéramos servir y impactar en una sociedad estaríamos en él, pero entendemos que la política nos permite acercarnos a la población, escuchar sus necesidades y su sabiduría, algo que juntamente con la preparación que nosotros tenemos, nos permite buscar soluciones a las problemáticas. Sigo creyendo en la vida democrática y política como el camino correcto para poder generar mejores condiciones de vida a nuestra gente.

¿Qué es lo que más le gusta y lo que menos le gusta de Honduras? Un país, más que una extensión territorial o un pedazo de tierra, es su gente. Me quedo con que nuestros compatriotas han logrado superar las adversidades y las problemáticas cotidianas, se han enfrentado a huracanes, convulsiones políticas y dificultades de todo tipo y la mayoría de ellos lo hacen con una sonrisa, creyendo que hay esperanza, que van a salir adelante y que los malos tiempos no duran para siempre. Lo que no me gusta es la poca igualdad de oportunidades que hay para las personas. El hijo de un pobre y el hijo de un rico pueden desarrollar labores parecidas siempre que tengan las mismas oportunidades. Necesitamos una sociedad que de oportunidades a todos para enfrentarse a la vida en mejores condiciones.

¿Cómo valora el hecho de que tantos hondureños vivan en el extranjero? La migración es un derecho de los pueblos para buscar mejores oportunidades de vida. En la historia de la humanidad siempre ha habido que emigrar de un lado a otro, a veces por guerras, a veces por alimentos o por diferentes dificultades. Creo que la migración es un grito de los pueblos para decir que no se rinden, que siguen luchando y que si les toca ir al fin del mundo lo van a hacer para darle un mejor porvenir a las familias. Respeto mucho a los hondureños que están en diferentes partes del mundo y creo que ninguno de ellos nació con el deseo de migrar por un antojo, lo hacen por necesidad. La mayoría están poniendo bien alto el nombre de nuestro país, son personas que van a sumar, que muchas veces van a hacer el trabajo que otros no quieren hacer. Estoy muy orgulloso de ellos y espero que algún día puedan reunirse en vida con esas familias que tanto aman.

¿Qué proyectos le quedan por hacer? Las necesidades de los pueblos nunca terminan. A medida que la población va aumentando las problemáticas van surgiendo, y los líderes tenemos que, juntamente con los ciudadanos, ofrecer las soluciones. Los proyectos nos los va marcado la sociedad, ningún político debe imponer proyectos a las comunidades simplemente para lucrarse, debe escuchar a la gente con humildad para que le digan qué es lo que les interesa. Hay que conversar y ejecutar proyectos para nuestros ciudadanos. Tenemos que hacer proyectos relacionados con el agua, nuestro país es el que menos invierte en electrificación rural y aún tenemos muchas zonas a oscuras, tenemos que mejorar nuestra producción de alimentos..., quedan muchas cosas por hacer.